Cirugía de várices

La cirugía de varices es una técnica quirúrgica convencional utilizada para la extirpación (safenectomía o fleboextracción) de las venas varicosas de medio y gran tamaño de las extremidades inferiores.

 

¿Cuándo está indicado?

Está indicado cuando existe a nivel de extremidades inferiores una afectación venosa severa como:

  • Presencia de venas grandes y dilatadas (visibles por el exterior)
  • Pesadez y dolor en las piernasCalambres y hormigueo en las piernas
  • Ulceraciones y llagas en la piel (exceso de presión en las venas)
  • Dificultad en la deambulación
Cirugía Láser de várices

La cirugía láser de las varices es una técnica mínimamente invasiva que se utiliza en cirugía estética para el tratamiento de las varices, que son dilataciones de las venas del sistema venoso superficial y profundo situado, principalmente, en las extremidades inferiores. Se trata de una técnica de rápida recuperación, que no requiere ingreso hospitalario, es menos dolorosa que la cirugía convencional y la recuperación es más rápida. Para realizarla se utiliza anestesia local y dura aproximadamente 45 minutos.

¿Por qué se realiza?

La cirugía láser para las varices se puede realizar por dos motivos: estético y clínico. Es cierto que la cirugía se puede realizar con fines estéticos, pero en su gran mayoría se realizan por motivos de salud. Esta intervención permite acabar con el dolor, la hinchazón, los hematomas y la sensación de pesadez en las piernas. Con ello se consigue que la sangre pase a circular por venas sanas, restaurando el buen funcionamiento del sistema circulatorio.

¿En qué consiste?

La operación de varices con láser consiste en la introducción de una aguja en la vena concreta y, mediante una guía, introducir en ella una fibra láser que proporcione calor. Éste cierra la vena dilatada, obligando a la sangre a circular por otros vasos más profundos y sanos. A pesar de que los resultados de este tipo de cirugía suelen ser muy fiables, siempre hay riesgo de complicaciones (tromboflebitis, varicorragia o sangrado de una variz, ulceras varicosas...).

Cirugía convencional de várices

La SafenectomÍa consiste en extirpación parcial o total de las venas safenas, bien sean las internas (desde la cara interna del tobillo a la ingle), o las externas (desde la cara externa del tobillo hasta el hueco de detrás de la rodilla. 

El caso más frecuente es el de la insuficiencia de la Vena Safena Interna (la más importante de las venas del Sistema Venoso Superficial, que recorre la cara interna de la extremidad inferior desde el tobillo hasta desembocar en la ingle).  

¿En qué consiste la safenectomía o stripping venoso??

  • Es una intervención quirúrgica que se realiza en el quirófano bajo anestesia general o raquídea.
  • Se realiza una incisión en la ingle (o en la cara posterior de la rodilla según la vena tratar) de unos 3-4 cms, justo en la zona donde la vena safena causante de las varices desemboca en las venas profundas. Posteriormente se liga esta unión para evitar el paso de sangre desde el sistema venoso profundo a la vena safena incompetente (superficial), obligando así a la sangre a circular por otras venas sanas. Después de eso realiza otra incisión (de 1-2 cms) en la zona inferior de la pierna, normalmente a nivel del tobillo.
  • Tras ello, el cirujano introduce un cable delgado y flexible dentro de la vena safena a extirpar por una de las incisiones hasta sacarlo por la otra incisión. Se cose la vena al extremo de dicho cable y se coloca un tope en el otro extremo, con esto se consigue sacar la vena. Esta intervención también se conoce como stripping o arrancamiento).
  • Si el paciente tenía varices no solo por dilatación de la vena safena, sino también por alguna de sus colaterales (lo que es lo más común), el cirujano realiza incisiones de 1-2 cms sobre estas varices y las va arrancando con una pinza. Esto se conoce como flebectomía.
  • Una vez extraídas las venas varicosas y tras la sutura, se le coloca al paciente una venda de compresión que deberá llevar varios días. Pasado un tiempo la podrá alternar con una media de compresión determinadas horas al día, siempre bajo la recomendación de su médico.
  • La duración de la operación de varices por safenectomía es de entre una y dos horas, dependiendo siempre del caso y de si se realiza en una pierna o en ambas. Y aumentando este periodo si se realiza una flebectomía.
  • Tras la intervención el paciente pasa a la sala de reanimación hasta que se recupere (1-2 horas), y después a su habitación. En el caso de la anestesia raquídea la completa movilidad de las piernas se recupera en 4-5 horas.

¿Cuáles son los beneficios generales de la cirugía de varices?  

 A continuación, destacamos los más importantes para tu salud y la consecuente mejora estética:   

  • Reestablecer la circulación: tras la cirugía se consigue recuperar una circulación normal, lo que permite eliminar el estancamiento de sangre en las venas varicosas y aligerar el regreso de la sangre al corazón.  
  • Eliminar signos antiestéticos: pasada la intervención y el proceso de recuperación, las varices por lo general no son visibles a través de la piel, la hinchazón desaparece y la coloración anómala de la piel también.  
  • Disminuir el cansancio de las piernas: se consigue reestablecer la circulación sanguínea y por lo tanto remiten la hinchazón de piernas, la quemazón y la sensación de cansancio. 
  •  Eliminar molestias y dolores:  tras la intervención y los cuidados del postoperatorio, los dolores provocados por las varices desaparecen, liberándote de la pesadez, calambres, picazón y punzadas en las piernas, tobillos e incluso pies. 
  • Prevenir complicaciones más graves: tratar las varices a tiempo, favorece la prevención de patologías más graves, más dolorosas y complejas de tratar. Además de evitar la aparición de úlceras varicosas, infecciones, flebitis (inflamación y endurecimiento de las venas), hemorragias o trombosis de las venas. 
Cirugía de várices con cianocrilato

La aplicación del cianoacrilato está recomendada para varices tronculares, con insuficiencia de los ejes safenos. No requiere quirófano convencional, dura alrededor de una hora y el paciente tratado puede recuperar su actividad normal al día siguiente del tratamiento. Al eliminar los efectos secundarios de otros tratamientos, se puede realizar en verano sin ningún inconveniente.

Tampoco requiere preoperatorio, ni hospitalización ni anestesia, pues es un procedimiento muy sencillo. A través de una pequeña incisión, se introduce dentro de la vena un catéter que va liberando este adhesivo, que sella la vena en lugar de generar un trombo (como sucede con la espuma, el láser o la radiofrecuencia) o de extraerla, (como se hace en cirugía convencional). Al quedar las paredes de la vena completamente pegadas se elimina la necesidad de usar medias compresoras.