Cirugía del glomus carotideo

Los tumores del glomus carotídeo pueden ser tratados con cirugía o radiación dependiendo del tamaño del tumor y la edad y la salud del paciente. Sin embargo, el procedimiento quirúrgico suele ser el tratamiento de elección. Por lo general, es necesario una embolización preoperatoria del tumor para cortar el suministro de sangre con el fin de facilitar la cirugía y disminuir la pérdida de sangre durante el procedimiento.

 

La embolización por cateterismo se realiza dos o tres días antes de la cirugía. El cirujano guía el catéter a través de la arteria en la ingle hacia los vasos sanguíneos que alimentan de sangre al tumor. Luego, se utiliza medicación o un dispositivo de bloqueo para detener el flujo de sangre al tumor.

 

La extirpación quirúrgica del tumor suele ser muy segura y con buenos resultados a pesar de que se realiza en una área extremadamente delicada: cerca de la arteria carótida que suministra sangre al cerebro. Por ello, solo especialistas altamente calificados deben realizar esta cirugía.

 

Entre el 60% y 70% de los casos, el tumor puede ser retirado sin la necesidad de reparar o extirpar parte de la arteria carótida. Por el contrario, si la arteria requiere ser reparada, se puede lograr con una simple sutura.