5 consejos para prevenir las varices

Las várices se trata de dilataciones venosas que se caracterizan por la incapacidad de establecer un retorno eficaz de la sangre al corazón provocando una insuficiencia venosa o, lo que es lo mismo, venas que se inflaman y se pueden ver tras la piel, algo que habitualmente suele suceder en las piernas. Cuando las venas no tienen capacidad suficiente para retornar con fluidez la sangre al corazón, se producen este tipo de inflamaciones denominadas varices.

 

Son muy comunes, sobre todo, en mujeres mayores, con peso elevado y que no realizan actividad física con asiduidad o tienen antecedentes familiares. Entre los síntomas que pueden hacernos pensar que estamos ante un diagnóstico de varices, se encuentran: la pesadez de las piernas, la aparición de varices con venas visibles, edemas, inflamación, aparición de dolor o calambres.

 

Consejo 1: Realiza ejercicio físico

El ejercicio físico es fundamental para prevenir multitud de enfermedades y, entre ellas, la aparición de varices ya que ayuda a que la sangre circule de manera adecuada por nuestras venas. Las actividades que más benefician la circulación son la natación o caminar. Basta con andar 30-40 minutos al día y tu cuerpo lo agradecerá enormemente, además de para despejar la mente de las obligaciones diarias, para mantener el cuerpo activo. El baile, la gimnasia o la bicicleta también son buenas opciones. Es muy importante evitar permanecer de pie o sentado durante mucho tiempo. Cuando estés sentado, evita cruzar las piernas e intenta, siempre que sea posible, tener los pies en alto a la altura del corazón. En caso de viajes largos, prueba a mover frecuentemente los pies y las piernas.

 

Consejo 2: Evita el sobrepeso

De sobra es conocido que el sobrepeso trae consigo muchas complicaciones en nuestro organismo y una de ellas es la aparición de varices. Es indispensable mantenerse en el peso acorde a nuestra estatura y edad ya que ayudará a que nuestra circulación mejore y la presión de las venas disminuirá al tener que soportar menos peso. Lleva un estilo de vida saludable, incluye en tu dieta diaria cinco comidas al día donde la fruta y la verdura sean los productos estrella con 5-7 raciones diarias y se combinen con hidratos de carbono por la mañana, proteínas y grasas saludables por la noche, y dos litros de agua diarios, evitando el azúcar, el alcohol, los fritos y los alimentos precocinados.

 

Consejo 3: Evita tacones altos durante tiempo prolongado

Los zapatos de tacón alto, sin duda, estilizan mucho nuestra figura pero hemos de tener cuidado porque, entre otras enfermedades como juanetes o dolores de espalda y cuello, también pueden provocar varices. Nuestro cuerpo está hecho para andar plano. Cuando nuestra forma natural se altera con el uso del tacón, el funcionamiento de nuestros pies y sus músculos pierde eficacia y, por tanto, comienzan los problemas de tipo circulatorio. El uso de tacones altos dificulta el proceso por el que la sangre vuelve a las venas por el corazón y se produce mayor tendencia a retener sangre. No obstante, no hablamos de no utilizar tacones altos nunca, sino de reservarlos para días especiales y hacer uso de manera habitual de zapatos planos o de tacón medio.

 

Consejo 4: Evita utilizar ropa ajustada

Utilizar ropa muy ceñida también puede dificultar el retorno venoso desde las piernas al corazón. Es aconsejable evitar la ropa ajustada especialmente en la cintura, los muslos y las piernas. Recomendamos, por tanto, hacer uso de ropa que permita el libre flujo sanguíneo para evitar que las venas queden estranguladas, sobre todo si ya empiezas a notar los primeros síntomas de aparición de varices. De todos modos, si no puedes evitar utilizar ropa más ajustada de lo común, al llegar a casa es recomendable que realices algunos ejercicios y masajes que te ayuden a reactivar la circulación.

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Consejo 5: Evita los ambientes calurosos y elige la ducha al baño

Los ambientes demasiado calurosos, como las saunas, o la aplicación de elementos demasiado cálidos en nuestro cuerpo, como la cera caliente o tomar el sol en exceso, pueden provocar también la aparición de varices ya que estimulan la dilatación de las venas. Igualmente, el agua caliente es desaconsejable por eso es mejor tomar una ducha antes que un baño e intentar terminar aplicando agua fría en las piernas para favorecer la circulación.

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