Aneurisma de aorta

Un aneurisma de aorta es un bulto con aspecto similar a un globo que se produce en la aorta, la arteria principal que lleva sangre oxigenada al cuerpo.

La aorta tiene paredes gruesas que resisten a la presión arterial normal. Sin embargo, determinados problemas médicos, afecciones genéticas o un traumatismo pueden dañar o debilitar esas paredes. La fuerza de la sangre haciendo presión contra las paredes debilitadas o lesionadas puede causar un aneurisma.

¿Cuáles son los síntomas?

Es posible que un aneurisma de aorta no provoque ningún síntoma. El tipo de síntomas que tendrá depende de la ubicación del aneurisma y de si ha aumentado de tamaño lo suficiente como para afectar otras partes del cuerpo. Si efectivamente tiene síntomas de un aneurisma de aorta, estos pueden incluir:

  • Dificultad o dolor para tragar si el aneurisma está empujando el esófago (el tubo que conecta la boca con el estómago);
  • Dificultad para respirar si está empujando la tráquea;
  • Sensación de plenitud abdominal después de haber comido solo un poco de comida;
  • Ronquera;
  • Dolor en el cuello, la mandíbula, la espalda, el pecho, la zona del estómago o el hombro, según el lugar donde se encuentre el aneurisma;
  • Sensación pulsátil o palpitante en la zona del estómago;
  • Falta de aire si el aneurisma presiona un pulmón;
  • Tumefacción de la cara, el cuello o los brazos si el aneurisma empuja la vena cava superior, la principal vena que devuelve la sangre de la parte superior del cuerpo al corazón.

Si sabe que tiene un aneurisma de aorta, es importante que conozca los síntomas de una ruptura o desgarro en la aorta, ya que el tratamiento rápido puede salvarle la vida.

 

¿Cómo se diagnostican la aneurisma de aorta?

Para diagnosticar várices, el médico le hará un examen físico y le preguntará por sus síntomas, antecedentes familiares, niveles de actividad y estilo de vida. El médico puede hacerle estudios por imágenes, como una ecografía o radiografía, para ver qué tan sanas están las venas de sus piernas.

 

¿Cuáles son las causas de aneurisma de aorta?

Las causas de los aneurismas de aorta torácica pueden incluir lo siguiente:

  • Endurecimiento de las arterias (ateroesclerosis). La acumulación de placa en las paredes arteriales provoca que las arterias se vuelvan menos flexibles. Si se ejerce mayor presión, las arterias pueden debilitarse y ensancharse (dilatarse). La presión arterial alta y el colesterol alto aumentan el riesgo de tener ateroesclerosis. Esto es más frecuente en las personas mayores.
  • Afecciones genéticas. El aneurisma de la aorta en personas jóvenes suele tener una causa genética. El síndrome de Marfan, una afección genética que afecta el tejido conectivo del cuerpo, puede causar debilidad en la pared de la aorta.

    Otras afecciones genéticas relacionadas con el aneurisma de la aorta y con su disección y rotura incluyen los síndromes de Ehlers-Danlos, de Loeys-Dietz y de Turner.

  • Inflamación de los vasos sanguíneos. Las afecciones que suponen la inflamación de los vasos sanguíneos, como la arteritis de células gigantes y la arteritis de Takayasu, están asociadas con los aneurismas de la aorta torácica.
  • Válvula aórtica irregular. La válvula aórtica se encuentra entre la cavidad inferior izquierda del corazón y la aorta. Las personas que nacen con una válvula aórtica que tiene solo dos cúspides (válvula aórtica bicúspide) corren mayor riesgo de tener un aneurisma torácico.
  • Infecciones sin tratar. Si bien el aneurisma de la aorta torácica es poco frecuente, es posible que se manifieste si has tenido una infección que no se ha tratado, como la sífilis o la salmonela.
  • Lesión traumática. Excepcionalmente, algunas personas con lesiones causadas por caídas o accidentes automovilísticos pueden desarrollar aneurismas de la aorta torácica.